Ciberseguridad verdades incómodas

ciberseguridad  verdades incómodas


El mundo ha estado en constante evolución, tanto en la economía como en el arte, y también en la tecnología. Cada vez existen nuevas tecnologías, usos y peligros. Así es, la tecnología también es peligrosa, no porque no se enferme, sino porque cada vez nuestros datos están peligrando. Ya que la tecnología va creciendo, cada vez aparecen nuevos métodos para burlar la ciberseguridad y así obtener nuestros datos de importancia. Sin duda, tener tus datos seguros en internet es una tarea muy difícil. Acompáñanos en este vídeo y descubre ocho verdades sobre la ciberseguridad. Quédate hasta el final y descubre todos los factores que complican la ciberseguridad, seguro que no los conocías.

Si eres una de esas personas que quiere dedicarse a la ciberseguridad, te espera mucho tema que leer. Te seremos honestos. Esto no es nada fácil, ya que son muchos los factores que complican todo. El primer factor es el siguiente: la tecnología sigue evolucionando, al igual que todo este mundo. La tecnología se mantiene en constante cambio; cada día hay nueva información y esto se traduce fácilmente en nuevas amenazas cibernéticas. Cada día salen a la luz nuevos métodos de hackeo, nuevos programas y un sinfín de recursos que representan amenazas. Esto hace que mantenerse al día con la nueva información sea difícil. Imagínate que hoy estás estudiando un método de filtrado de información, pero cuando llega el siguiente día, te enteras de que surgió un nuevo método. La verdad es bastante molesto, ya que ahora debes lograr estudiar a fondo la nueva amenaza para evitar que burlen la seguridad.

Segundo factor: la complejidad de los sistemas informáticos. Esto es un factor que no ayuda para nada en la seguridad, al contrario. Un sistema, entre más complejo sea, más difícil será encontrar una vulnerabilidad existente. Entre más complejo sea un sistema, llevará más sectores que analizar, aparte de que cada uno de esos algoritmos y funciones dependen de otros a su vez, así como también unido al hardware y las nuevas conexiones de red, haciendo que todo se complique. Muchos sectores, muchas posibilidades para que los hackers solo deban atacar uno para acceder a todo el sistema. Anteriormente, los sistemas eran monolíticos, solo estaban diseñados para una tarea en específica, sin mucha complejidad. Incluso hace 25 años, el programa más complejo que existía era Microsoft Word, y solo es un programa de texto. Aparte, los sistemas no tenían conexión a la red, donde, siendo sincero, es la puerta perfecta para que entren y ataquen. Por eso, actualmente, la complejidad de los sistemas ha hecho que la seguridad tenga que establecerse más fuerte y rigurosa.

Tercer factor: medir el éxito. Medir el éxito de seguridad en un sistema informático es difícil. No se puede medir el porcentaje de seguridad que tiene un sistema contra posibles ataques. Por lo tanto, no se puede medir un conjunto real de estadísticas para medir el éxito. Por supuesto, todo esto es por la simple razón de que los sistemas cambian, los ataques cambian y la constante variación hace que sea imposible dar un resultado 100% exacto.

Cuarto factor: balancear la seguridad con la facilidad de uso. Esto consiste en el equilibrio que debe existir entre la seguridad y la facilidad de uso. Hay métodos que brindan seguridad bastante alta, pero su uso es muy complicado. En otros casos, pasa lo contrario. Allí es donde el encargado de la ciberseguridad debe lograr balancear esto. Si el sistema es muy complicado de usar, simplemente se descartará, no será óptimo su uso. Pero tampoco se puede dejar un sistema enfocado en mejorar la facilidad y sacrificando la seguridad, por obvias razones. Lo más recomendable es que un sistema tenga una facilidad de uso para que tenga seguridad, todo bien balanceado. Aunque suena fácil, es bastante complicado.

Quinto factor: la tecnología es global. El internet es una herramienta abierta para todo el mundo. Eso hace muy difícil la seguridad, ya que un ataque cibernético puede venir de cualquier parte del mundo gracias al internet, haciendo que la identificación del origen del ataque sea difícil, al igual que la prevención y la correcta implementación para eliminar la amenaza. En este punto también entra el área diplomática. Mientras que algunos países prohíben el ataque, otros permiten esto o no tienen una ley que evite el uso de la tecnología de esta manera.

Sexto factor: falta de educación. La ignorancia es el mayor problema en cualquier área. La falta de información representa un grave problema. Las personas, al no conocer los riesgos o los métodos para prevenir estos ataques, facilitan que se realicen. En muchas ocasiones, las personas ni saben qué es un ataque cibernético. Muchas veces sucede y no lo saben hasta que ya es muy tarde. Los delincuentes cibernéticos utilizan este factor a su favor.

Séptimo factor: falta de dinero. Sin un presupuesto, es difícil poder hacer algo, y con la ciberseguridad pasa igual. Aunque no existe algo tangible que demuestre que existe un gasto, sí que lo hay. Esto muchas empresas o personas no lo entienden y simplemente no optan por no tener la seguridad para evitar gastar dinero, pensando que no es necesario. La seguridad, una buena seguridad, es bastante costosa. No todos poseen los recursos para tener la correcta seguridad.

Octavo y último factor: retener talento. El mayor problema que representa esta área, sin duda, es la falta de profesionales en el área. 

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