El coloso de la industria musical cesará sus operaciones en el territorio sudamericano debido a la "falta de claridad en torno a las modificaciones en las leyes de derechos de autor".
Spotify, la plataforma de audio que presta servicios a más de 574 millones de usuarios en todo el mundo cada mes, anunció su gradual retirada de Uruguay a partir del año 2024. Esta decisión se materializó tras la aprobación de una ley en el país que exige la compensación a los artistas por la difusión de sus obras en "internet o redes digitales".
Después de que el Parlamento uruguayo aprobara dos artículos incorporados en la ley de Rendición de Cuentas, Spotify divulgó un comunicado indicando que "lamentablemente, comenzará a reducir progresivamente sus servicios en Uruguay a partir del 1 de enero de 2024, para cesar completamente el servicio en febrero, en detrimento de artistas y seguidores".
Según la compañía de origen sueco, ya abona cerca del 70% de cada dólar generado por la música a las discográficas y editoras, quienes son los poseedores de los derechos de la música. Consideran que cualquier pago adicional haría que su modelo de negocio resulte "insostenible".
El conflicto surge debido a los artículos aprobados que chocan con los intereses de Spotify, ya que buscan satisfacer la "antigua aspiración de muchos miembros de la cultura" de Uruguay para remunerar de manera justa a aquellos artistas "que no estaban protegidos" por la legislación. . . vigente, según explicó Ignacio Martínez, presidente del Consejo de Derechos de Autor de Uruguay.
A pesar de la aprobación, la reglamentación de la ley aún no ha sido presentada a cabo por el presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou.
Martínez subrayó que las plataformas tendrán que encontrar la manera de realizar una distribución equitativa que incluya a los artistas, intérpretes y ejecutantes que realmente lo merecen y necesitan. Por lo tanto, Uruguay solicita que Spotify remunerare a los artistas del país de manera similar a como lo hace en otras naciones, donde se efectúan pagos sustanciales, sobre todo en Europa. Uruguay aspira a equipararse a estos estándares avanzados, junto con algunos otros países de América.
